Cuando se trata se mantener estables las paredes de las perforaciones en estratos inestables, tenemos varias opciones. En este artículo, hablaremos de la bentonita y el polímero.
En presencia de arenas finas y algunos materiales granulares, es normal que durante el proceso de perforación se generen caídos de material que causan varios efectos: deformidades en la integridad de la pila de cimentación, complicaciones para la adecuada perforación, bajo rendimiento debido a la constante extracción de material, etc.
Con la finalidad de estabilizar las paredes de las perforaciones, se presentan dos opciones para ayudarnos a tener trabajos con buen rendimiento. La bentonita es una arcilla procesada cuyas propiedades físicas le dan características beneficiosas para ayudarnos a crear una presión hidrostática adecuada con el fin de contener la perforación.

Todo el proceso de fabricación, vertido y disposición de la bentonita puede ser consultado en nuestro procedimiento constructivo.
Los lodos bentoníticos nos ayudan en una gran variedad de estratos con excelentes resultados, sin embargo, su desecho o disposición no es tan sencillo debido a que por sus propiedades, es considerado un desecho de manejo especial y que debe ser tratado en lugares adecuados para estos fines. Lo anterior representa algunos costos adicionales dentro del proceso constructivo de pilas.
Este manejo de desecho de los lodos bentoníticos empleados, viene a ser resuelto por una alternativa: el polímero. Los polímeros para perforación consisten en moléculas de poliacrilamidas, cuyas propiedades físicas simulan al comportamiento de la bentonita. El excelente comportamiento de esta sustancia, ha ganado fuerza en la industria de la cimentación profunda debido a un beneficio muy importante: su manejo no requiere ningún tratamiento especial.

Lo anterior, se refiere a que una vez usados los lodos con polímero, se le da un tratamiento muy sencillo con hipoclorito de sodio (con lo que se degrada la viscosidad del material) para después ser dispuesto en el drenaje convencional. Y esto se debe a que las poliacrilamidas son utilizadas frecuentemente en el tratamiento de aguas residuales como floculantes de sólidos y su uso no contiene ningún efecto tóxico o dañino para el medio ambiente.
En nuestra experiencia como cimentadores, ambos productos son buenos y son aplicables dependiendo de las circunstancias. Por ejemplo, hemos dado cuenta de que la bentonita es mejor que el polímero en estratos de arenas granulares como las de la costa; en lugares como la Ciudad de México, el polímero es una mejor opción debido a su fácil manejo y aceptación por las instancias gubernamentales de cuidado al medio ambiente.
¿Cuál de ambas opciones es la mejor para su proyecto? Consúltenos, nos dará mucho gusto poder apoyarle en su obra con nuestra capacidad y rendimiento comprobado. CRS Cimentaciones es su solución.